El primer Convenio de Ginebra de 1864 se refiere exclusivamente a la atención de los combatientes heridos. Más tarde, se adaptó para cubrir también la guerra marítima y los prisioneros de guerra.
En 1949, se revisaron y ampliaron esas normas, lo que dio origen a los cuatro Convenios de Ginebra, que confieren protección jurídica a los combatientes heridos en el campo de batalla; los heridos y los náufragos; los prisioneros de guerra; y los civiles en poder del enemigo.
Desde 2006, los Convenios de Ginebra son reconocidos universalmente, ya que han sido firmados por los 194 Estados existentes.
Los Protocolos adicionales, adoptados en 1977, fortalecen y amplían la protección conferida a las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I) y no internacionales (Protocolo II). Hasta la fecha, el Protocolo I ha sido ratificado por 167 Estados y el Protocolo II, por 163 Estados.
A continuación se ofrece un selección de enlaces, algunos a documentos en inglés, que describen algunos de los importantes avances introducidos por los Protocolos adicionales:
y se exige:
- que los mandos militares tomen las precauciones necesarias para evitar víctimas civiles.
Lea también:
Estado de los Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra de 1949, relativos a la protección de las víctimas de los conflictos armados, Naciones Unidas, Asamblea General, Declaración del Comité Internacional de la Cruz Roja, 18 de octubre de 2006 (en inglés).
Revista Internacional de la Cruz Roja N.º 143, 1997. Número especial: 20º aniversario de los Protocolos adicionales de 1977