Portada
  English
  Arabic
  Russian
  Chinese
Ayude a las víctimas de la guerra: ¡haga un donativo al CICR hoy!
palestine-story-191107
10-12-2007  Reportaje  
Gaza: palmeras datileras y olivos en tierra arrasada
Durante los últimos veinte años, los agricultores de la comunidad de Al Qarara, en la Franja de Gaza, han visto sus tierras arrasadas y, en parte, confiscadas a causa de la ampliación de las zonas de seguridad. El CICR ayuda a los agricultores a rehabilitar la tierra, mejorar los medios de subsistencia y fortalecer el espíritu comunitario.

©ICRC/A. König
Agricultores de Al Qarara

"Esto era un verdadero paraíso. Todo estaba verde. Cultivábamos cítricos y exportábamos nuestros productos", recuerda Abdel, un agricultor de Al Qarara, en la Franja de Gaza. Pero eso pasó hace mucho tiempo.

Primero, Abdel comenzó a perder pequeñas parcelas de tierra en los años 90, cuando ciertos lotes fueron confiscados para construir una carretera que vinculaba el antiguo bloque de asentamientos de Gush Katif con Israel. Con el inicio de la segunda Intifada, perdió más tierras a causa de la ampliación de la zona de seguridad trazada a lo largo de la carretera. Las tierras fueron arrasadas y los árboles arrancados.

"Primero, me quitaron tierra para la carretera. Después, me quitaron más tierra para la zona de seguridad a ambos lados de la carretera. Por último, destruyeron la casa de mi hermano, porque estaba demasiado cerca de la zona de seguridad de la carretera", dice Abdel.

Destrucción de viviendas y de medios de subsistencia

Añade su hermano Saleh: "Cuando, años atrás, exportábamos nuestros productos agrícolas, ganábamos mucho más de lo que podíamos gastar. Pero al perder las tierras, nuestros ingresos se fueron reduciendo. Gasté todos mis ahorros en la casa. Fue destruida en 2004, pero no pude reconstruirla; no me queda más dinero". Saleh regresó a la casa de su padre. Al comenzar la segunda Intifada, se arrasaron los terrenos que bordeaban la carretera, con lo que se perdieron 700 metros de tierra de cada lado. Entre 2000 y 2004, en Al Qarara se destruyeron más de 20 viviendas.

©ICRC/A. König / il-e-00823
Proyecto agrícola del CICR para la aldea de Al Qarara en la Franja de Gaza. Palmeras datileras

Es indudable que pocos agricultores hubiesen podido rehabilitar la tierra por sí solos. Algunos estaban demasiado desalentados por las repetidas pérdidas de tierras, y otros carecían de los medios económicos necesarios para reacondicionar la tierra y los pozos destruidos.

Desde 1948, la población de la Franja de Gaza aumentó considerablemente. El pequeño lote de tierra cultivable heredado ya no alcanza para alimentar a una familia. Cada familia de agricultores necesita acceder a los terrenos de sus familiares para poder vivir exclusivamente de la agricultura.

En las últimas décadas, se han construido obras de infraestructura sin tener en cuenta la distribución de las tierras realizada con anterioridad. Además, las operaciones de arrasado de las tierras cultivables ahora impiden a los agricultores determinar los límites de sus terrenos, lo cual ha creado tensiones en las comunidades con respecto a la posesión de las tierras.

Volver a trabajar juntos

Con la ayuda del CICR, se limpiaron y vallaron las tierras arrasadas y se rehabilitaron dos pozos de riego, a fin de ayudar a los agricultores a reanudar su actividad, lo que no sólo mejorará la economía familiar sino que revitalizará los vínculos comunitarios.

©ICRC/A. König
Cañerías de riego

"En la Franja de Gaza, no solamente falta el agua, sino que su calidad se ha degradado significativamente durante los últimos años", dice Marc Beuniche, el agrónomo del CICR en Gaza. "Sumado a la mayor densidad demográfica, este factor impide que el sector agrícola vuelva a ser lo que era antes de la segunda Intifada". Por esta razón, el CICR ha decidido beneficiar a la comunidad de Al Qarara con árboles que consumen menos agua y resisten mejor la salinidad del agua. Hasta ahora, se compraron en la región 917 palmeras datileras, que se plantaron en Al Qarara. Durante la segunda fase del mismo programa, que se iniciará pronto, se plantarán 7.000 olivos.

A fin de generar ingresos inmediatos para los agricultores mientras éstos esperan la primera cosecha de los frutos de los nuevos árboles, que tendrá lugar dentro de unos cinco años, parte de la tierra rehabilitada se utilizará para plantar hortalizas, como berenjena y okra, ya que estas plantas son las que mejor soportarán las actuales condiciones del abastecimiento de agua en la Franja de Gaza.

"Este proyecto no sólo nos ayuda a rehabilitar nuestra tierra arrasada", dice Abdel Hadi Abu Hadaf, "sino que logró que los miembros de la comunidad volvieran a hablarse y a trabajar juntos. Eso vale más que el dinero".


Otros documentos en esta sección
En el mundo > Oriente Próximo y África del Norte > Palestina 

Volver al principio de esta página
Portada | Mapa del sitio | Búsqueda | Nuevo | Contactos | Copyright | Normas de privacidad | RSS
© 2008 Comité Internacional de la Cruz Roja
10-12-2007